Aceite de oliva y fraude. ¿Se puede repetir otro síndrome tóxico?
Llevamos muchos años leyendo sobre fraudes en el aceite de oliva. Aceite de oliva y fraude es una práctica que seguramente será minoritaria pero no hay manera de erradicar. Uno de estos fraudes, en el año 1981, tuvo consecuencias graves para más de 20.000 personas. Sí, más de veinte mil afectados por consumir aceite procedente de un fraude y origen de la enfermedad rara conocida como “Síndrome tóxico”.
El próximo 1 de mayo será el 44 aniversario de la muerte del primer afectado por el síndrome tóxico, el niño de 8 años que vivía junto a la base aérea americana de Torrejón de Ardoz. Este niño murió al ser envenenado por unos aceiteros que mezclaban diferentes tipos de aceite (de grasas animales y de otras semillas como colza, soja y girasol) y lo vendían como aceite de oliva.
En una de estas mezclas añadieron aceite de colza que iba destinado a la industria siderometalúrgica y por eso tenía un colorante, la anilina, para hacerlo no comestible y que no se pudiera destinar a la alimentación humana. Estos aceiteros idearon una estrategia para eliminar el colorante y poder destinar el aceite para el consumo humano. Pero no salió bien y la anilina no desapareció. Luego mezclaron este aceite de colza con el de oliva, y lo vendieron como aceite de oliva.
¿Dónde vendían este aceite?
Este aceite adulterado se vendía en los mercadillos, mercados ambulantes de Torrejón de Ardoz, Leganés, Alcorcón y en otros municipios. También lo vendían vendedores que lo repartían a domicilio. Lo vendían en garrafas de 5 litros, a veces etiquetado como aceite de oliva y otras veces sin etiqueta. Los afectados se extendían siguiendo la ruta de distribución de estas garrafas de aceite, por localidades de diferentes comunidades autónomas. Donde hubo más afectados fue en la Comunidad de Madrid y en Castilla y León.
Durante los primeros 12 meses desde el inicio de esta intoxicación se produjeron 12.000 ingresos hospitalarios y más de 300 muertes
¿Cuántos són los supervivientes envenenados?
A 31 de diciembre de 2023, según fuentes oficiales, había 11.234 personas que padecían la enfermedad y el 46,15% de los afectados tenía más de 65 años. La edad agudiza la sintomatología de los afectados que sufren en diferente grado síntomas como dolor, cansancio o parálisis. Otros síntomas son debilidad muscular asociada a lesión neuromuscular, pérdida de peso severa, atrofia muscular, mialgia crónica, calambres musculares, movimientos involuntarios de las extremidades, endurecimiento y engrosamiento de la piel similar a la esclerodermia, contracturas articulares, alopecia, prurito, hepatitis crónica e hipertensión pulmonar progresiva. Esta hipertensión pulmonar obliga a recibir asistencia mecánica respiratoria, como le ocurre a Carlos Serrano, portavoz de la Plataforma Seguimos Viviendo, y que está en lista de espera para un trasplante de pulmón.
Los afectados siguen pidiendo que las ayudas que reciben se actualicen según se incrementa el coste de la vida y que se investigue más sobre esta enfermedad que está considerada como enfermedad rara.
¿Se sigue cometiendo fraude en el aceite de oliva?
Sí, el fraude continúa. ¿Cómo se detecta el fraude?
El pasado mes de octubre enfermos del síndrome tóxico denunciaron unos carteles que habían colocado en las marquesinas de las paradas de autobuses del barrio de Zarzaquemada en el municipio madrileño de Leganés.

Foto de los carteles en las marquesinas de las paradas de autobús
¿Qué hizo la administración con esta denuncia? Lo que hizo el ayuntamiento de Leganés es pedir que la denuncia la entrasen por registro administrativo. Los enfermos del síndrome tóxico ya tienen suficiente con seguir adelante con sus enfermedades y sus visitas a sus médicos, como que después de hacer el esfuerzo en denunciar esta venta fraudulenta de aceite de oliva a domicilio, les digan que si no presentan la denuncia formalmente no pueden actuar.
El funcionario del ayuntamiento de Leganés, que no tramitó la denuncia por este problema formal, personalmente actuó y se dedicó a quitar los carteles y llamar al teléfono advirtiendo que la próxima vez llamaría a la policía.
Esto no es muy serio. Los funcionarios no pueden actuar como voluntarios. La administración, en este caso el ayuntamiento de Leganés tendría que haber realizado la comprobación de los hechos y documentar y registrar todas las actuaciones. Pero esta es la realidad. Tuvimos el síndrome tóxico pero no aprendimos la lección.
¿Los ayuntamientos inspeccionan las paradas de alimentos de mercadillos y mercados ambulantes?
La respuesta es: «NO TENEMOS EVIDENCIAS DE LAS INSPECCIONES. NO REGISTRAMOS LOS CONTROLES»
Si preguntamos a los ayuntamientos donde se vendió en el año 1981 el aceite adulterado nos responderán que sí que inspeccionan, pero que no levantan acta de inspección ni documentan estas actuaciones. Esto quiere decir que están incumpliendo sus obligaciones de documentar y registrar todos los controles oficiales alimentarios.
¿Quién controla el aceite de oliva?
En nuestro país son las administraciones de los gobiernos autonómicos las que controlan y vigilan que no se produzca el fraude, mediante los 146 inspectores y técnicos de inspección de control de la calidad y defensa contra fraudes de las comunidades autónomas. Un número insuficiente.
| Comunidad Autónoma | Inspectores y Técnicos de inspección de lucha contra el fraude |
| Andalucía | 32 |
| Aragón | 5 |
| Asturias | 3 |
| Illes Balears | 4 |
| Canarias | 7 |
| Cantabria | 1 |
| Castilla – La Mancha | 15 |
| Castilla y León | 13 |
| Catalunya | 14 |
| Extremadura | 6 |
| Galicia | 17 |
| La Rioja | 4 |
| Comunidad de Madrid | 4 |
| Región de Murcia | 5 |
| Navarra | 5 |
| País Vasco | 11 |
| TOTAL | 146 |
Fuente: Resultados 2022 PNCOCA 2021-25 Faltan datos de la Comunidad Valenciana y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla
El marco legal para la lucha contra el fraude alimentario se contempla en estas tres normas:
– Reglamento (UE) 2017/625, de controles oficiales
– Reglamento Delegado (UE) 2022/2104 que establece condiciones a la comercialización del aceite de oliva
– Real Decreto 760/2021, por el que se aprueba la norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva
Dentro del Programa Nacional de Control Oficial de la Calidad Alimentaria se desarrolla el Plan de Control Específico de la Calidad del Aceite de Oliva y Orujo de Oliva.
En el 2023 en el aceite de oliva virgen extra se realizaron 1.215 controles de etiquetado: 236 fueron incorrectos, el 19%.
En el aceite de oliva virgen se hicieron 125 controles y 34 fueron incorrectos, el 27%.
Las principales irregularidades fueron:
- Denominación legal incorrecta
- Insuficiente legibilidad del etiquetado
- No conformidades en otra información ofrecida en el etiquetado
En los comercios de alimentación minorista se controlaron 208 productos de aceite de oliva extra y 45 productos de aceite de oliva, con estos resultados:
Aceite de oliva virgen extra:
El 24% incumplen el etiquetado y el 18% incumplen las característiques organolépticas.
Aceite de oliva virgen:
El 27% incumplen el etiquetado y las características organolépticas.
Con el precio al que se vende el aceite de oliva virgen extra y el virgen, que las botellas han de tener alarma antirrobo, tendríamos que esperar un porcentaje menor de incumplimientos.
¿Qué hace la Guardia Civil?
La Guardia Civil, conjuntamente con Interpol y Europol anualmente realiza actuaciones de lucha contra el fraude alimentario. Las operaciones Opson. En el 2024 se realizó la operación Opson XIII.
Operación Opson XIII coordinada por EUROPOL: Hasta 50 personas detenidas e investigadas en nuestro país en una macroperación internacional contra el fraude alimentario
Madrid.- El SEPRONA de Madrid en colaboración con las Autoridades Sanitarias de la Comunidad de Madrid, logró la inmovilización y posterior destrucción de 642 garrafas de 5 litros de aceite, así como la detención de 1 persona y otras 4 investigadas por los delitos contra la salud pública, estafa, falsedad documental, relativo a la propiedad industrial y al mercado de los consumidores.
Comercializaban desde una nave en Valdemoro (Madrid) aceite de mezclas de semillas haciéndole pasar por aceite de oliva virgen extra y aceite suave sin poder acreditar su trazabilidad.
Lo que detectó la Guardia Civil es una práctica fraudulenta idéntica a la que ocasionó el Síndrome Tóxico. Han pasado 44 años pero esta estafa sigue vigente.
¿Qué hace la Justícia?
Audiencia Nacional: Penas de entre 3 años y medio y 4 años y 9 meses de cárcel por vender como aceite de oliva virgen extra una mezcla adulterada
La Audiencia Nacional condena a los tres acusados por delitos de falsedad en documento mercantil cometido por particular, contra la propiedad intelectual y continuado de estafa. Además, deberán indemnizar a los perjudicados con las cantidades que les defraudaron.
En este caso, el 7 de febrero de 2024 la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional condenó a los acusados a una pena máxima de 4 años de prisión por hacer mezclas de aceite de girasol y de oliva, vendiéndolas como aceite de oliva virgen extra.
Esto es lo que dice la sentencia:
obrando con ánimo de enriquecimiento injusto, vendieron a intermediarios para hacerlas llegar a los consumidores finales garrafas de 5 litros de aceite etiquetadas como aceite de oliva virgen extra, pero que en realidad contenían una mezcla de aceite de girasol y de aceite de oliva en una proporción aproximada de 70% y 30%.
Vemos que a veces los que cometen fraude y los descubren lo pagan con prisión.
¿Cuándo se acabará el fraude?
No lo sabemos, ya que cada año se detectan fraudes con el aceite de oliva. Hay personas que siguen intentando estafar. Mezclando aceites y vendiéndolos como una categoría superior, la máxima: Como aceite de oliva virgen extra.
El fraude en el aceite no es solo una cuestión de engaño al consumidor, es una amenaza a la salud pública con consecuencias que pueden ser gravísimas.
No olvidemos que todavía viven 11.234 personas enfermas por el Síndrome del Aceite Tóxico. Un envenenamiento producido por unos estafadores que cometían el mismo fraude que se está cometiendo 44 años después.
El fraude en el aceite de oliva no es sólo una estafa económica, es un riesgo para la salud pública.
¿Y si los actuales estafadores cometen un fallo y se produce otro síndrome tóxico? Para evitar que vuelva a pasar exijamos tolerancia cero en este tipo de fraude. Las víctimas de la intoxicación de 1981, los supervivientes y los que faltan, se lo merecen.
La historia no debe repetirse, y la única forma de garantizarlo es con una vigilancia y controles más estrictos. También hay que mejorar la transparencia en el resultado de los controles y en las medidas que se toman, por su efecto disuasorio.
NOTA: No puedo acabar este artículo sin nombrar a Carlos Serrano, portavoz de la Plataforma Seguimos Viviendo, que murió el 29 de enero, al día siguiente de publicar este artículo, mientras esperaba un trasplante de pulmón. Hacía pocos días que le entrevisté y se mostraba optimista y con ganas de sobrevivir a la enfermedad. Pero el veneno del aceite adulterado ha podido más. Descanse en paz!
